
Esta niña tan aplicada de la foto es Lorena. Ella, a pesar de que no pudo venir todos los días al curso, consiguió redactar su cuento y hacer una portada para el mismo. El cuento lo podéis leer aquí abajo y la portada la podéis ver en la foto: de los cuentos que están de pie es el segundo por la izquierda. Esperamos que os guste. Ella no era feliz del todo. A ella le gustaría tener alguna vez algún príncipe con el que casarse.
De pronto la princesa oye un ruido y se asoma a la ventana de la habitación. Allí había un hada que le dijo cómo encontrar al príncipe de sus sueños. Le dijo que fuera a buscarlo.
La princesa fue en busca del príncipe, pasó por un bosque lleno de árboles y animales. Por el camino se encontró a un amigo: una zapatilla vieja de cuero muy bonito antes de ser vieja. Se saludaron y la princesa siguió su camino.
De pronto aparece una bruja que le hecha un encantamiento con el que se le pegaban los pies al suelo y no podía buscar a su príncipe. Menos mal que su amiga la zapatilla vieja, a la vuelta de su paseo se la encontró y la liberó del encantamiento.
La princesa llegó a Madrid, que era una ciudad con muchos edificios y casas.
Resulta que allí vivía otra princesa envidiosa y enemiga de la nuestra. La princesa envidiosa le hace una trampa a Lorena y la encierra en un edificio. La zapatilla vieja, que había ido de casualidad al teatro a Madrid, se entera de todo y vuelve a salvar a su amiga, la princesa Lorena. La zapatilla va en busca de la princesa envidiosa, le riñe muchísimo y le ordena que nunca más vuelva a ser envidiosa.
Por fin Lorena encuentra al príncipe de sus sueños y los tres (Lorena, el príncipe y la zapatilla) regresan sanos y salvos a su casa,
Y COLORÍN, COLORADO, ESTE CUENTO SE HA ACABADO.





















