lunes, 24 de diciembre de 2007

TALLER DE ESCRITURA 15: LA BOTA MÁGICA POR NOELIA DIÉGUEZ ENRÍQUEZ


Pois con esta historia de botas casi rematamos de mostrarvos o que fixemos esa marabillosa semana de agosto que compartimos coas hadas das letras. So queda unha historia máis que vos mostrarei mañán.
A Noelia, como a Ana, a súa imaxinación tamén a levou ó mundo dos zapatos. A súa historia, como as anteriores, merece a pena, así que sentade e lede tranquilamente.

En un bosque muy lejano había una bota mágica. Esta bota era plana y verde, verde muy oscuro. Siempre estaba muy limpia, a pesar de que todos los días se bañaba en barro. Era una bota muy charlatana y juguetona con los animales del bosque, especialmente con los conejos. Se escondía siempre detrás del árbol más viejo del bosque (que tenía 300 años), pero en realidad por las noches dormía encima de este árbol. Todos la conocían como la bota feliz. Pero no era tan feliz como todos pensaban.

Desde que era pequeña soñaba con poder encontrar un amigo que le hiciera compañía las 24 horas del día ya que se sentía sola. Ella quería a alguien que la acompañara todo el tiempo.

Buscó por todo el bosque preguntando a cada animal si quería ser su fiel amigo, pero todos le decían que ya eran demasiado amigos. Entonces rendida de tanto preguntar fue junto al pato. Él le dijo que si superaba una prueba serían muy amigos y estarían todo el día juntos. Era muy difícil.

La prueba consistía en cruzar el bosque e ir a buscar una flor que sólo se encontraba junto a las cataratas de ese bosque pero estaba demasiado lejos. A la bota no le importó. Salió en busca de la flor para conseguir su sueño. Todo marchaba genial. La bota iba contenta y silbando.

De pronto algo la asustó. Era uno de sus amigos, el conejo. Era blanco, con los ojos muy rojos. Siempre estaba gastando bromas y jugando con todos. Era ya muy viejo pero muy simpático Estuvieron hablando un buen tiempo.

Siguió caminando ya casi anocheciendo.
Cuando anocheció se refugió en un árbol. A la mañana siguiente, cuando despertó, la bota estaba cubierta de agua. Había llovido y estaba empapada. Aún así siguió caminando. Le faltaba casi todo el día. De pronto se encontró con un río grandísimo. No sabía que hacer, no podía cruzar caminando ya que se ahogaría. Finalmente ve unos troncos cortados en el suelo, lanza uno al agua y se sube en él dejándose arrastrar, pero se cae al agua, empieza a nadar casi ahogándose. De repente aparece el conejo y la coje. La bota le da las gracias.

Al fin llega a las cataratas. Es un sitio precioso, todo está lleno de flores de muchos colores: rojas, rosas, amarillas, azules, verdes.... Hace mucho sol y calor. El agua de las cataratas se veía muy clarita y calentita. Había muchos árboles. Ese sitio le encantó.

La bota no sabía de que color era esa flor y como había muchas recordó que tenía que buscar el árbol más viejo y allí encontraría un sobre con la foto de la flor. Se puso a buscar el sobre, pero...
Apareció su enemigo más grande: el stripanobota. El stripanobota es un ser con forma de bota, de 10 ojos, 4 pies, 3 orejas y 2 bocas. Era un ser invencible ya que nadie consiguiera vencerlo, todos habían muerto intentando matarlo. Era muy fuerte.

El stripanobota no quería que la bota pasara porque quería esa flor sólo para él. El stripanobota tiró al suelo a la bota y como tenía mucho sueño se quedó dormida. El stripanobota la había vencido y la bota dormía plácidamente.

De repente algo la despertó. Era su amigo el conejo que venía a ayudarla. El conejo entretuvo al stripanobota y mientras la bota encontró el árbol.

Pero el stripanobota se dio cuenta y corrió detrás de ella. La bota consiguió el sobre y vió la foto. El stripanobota se rindió y se cayó por las cataratas.

La bota corrió rápidamente a su casa, pero por el camino fue perseguido por raquibota y persiobota, los hermanos de stripanobota. La bota se vio apurada y se subió a un árbol. Los dos hermanos la perdieron de vista y se fueron a casa .
Entonces, la bota bajó del árbol y regresó a casa. Todos los animales la esperaban muy ilusionados. Cuando regresó, el pato le dio la enhorabuena y cumplió lo prometido.

Y COLORÍN, COLORADO, ESTE CUENTO SE HA ACABADO.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

ola son noelia.
weno decir que perdon por non pasarme antes pero eque nunca me acordaba!!
pasareime mais a menudo..
a actividade estivo moi ben!!a min gustoume moitoo!
moitos biquiños e repito,perdon por non comentar antes aqui!!

encarna dijo...

Home, Noelia, alégrome de que a pesar de estar ocupada disfrutando das tuas merecidas vacacións teñas tempo para lembrarte de nós. vexo que sigues sendo unha nena moi obediente (jejejeje). Bicos para ti tamén.

Anónimo dijo...

Gracias Noelia por pasarte por o blog e deixar unhas palabras. Non te olvides de pasar algunha vez máis e contarnos algo.